Hablamos con Baskuñana Peluqueros (Cartagena, España), sobre cómo la revolución de las prótesis capilares puede ayudar a elevar los ingresos de los salones de peluquería y cómo, en su caso, ha servido para aumentar un 15% la facturación de su negocio. A Antonio Baskuñana le avalan más de 20 años de experiencia, siempre a la vanguardia en tendencias de corte, color, tratamientos y extensiones de cabello, con un compromiso inquebrantable por brindar a sus clientes lo último en innovación del sector. “Sabemos que la imagen personal es crucial para muchas personas, y el cabello desempeña un papel fundamental en ello,” afirma Antonio. Por ello, en Baskuñana Peluqueros, creen firmemente que “vernos bien nos ayuda a sentirnos mejor“.
Y es que, visto el gran aumento de personas con problemas de alopecia –especialmente hombres–, son cada vez más aquellos que buscan soluciones y no se conforman con acostumbrase a la calvicie. “Muchos optaban por el trasplante capilar, pero no todos estaban satisfechos con los resultados o querían evitar procedimientos quirúrgicos y medicación. Fue entonces cuando vimos en las prótesis capilares una gran alternativa,” explica Antonio Baskuñana. Y añade: “A diferencia de los sistemas antiguos y obsoletos, nuestras prótesis capilares indetectables ofrecen a nuestros clientes una recuperación de la imagen deseada de forma inmediata e indolora, con una densidad de cabello muy superior a la del trasplante capilar. Con adhesivos de larga duración y resistentes al agua, preparados para el cuero cabelludo, permiten llevar una vida completamente normal, incluyendo actividades físicas, playa, piscina, etc., durante los 15 días que duran los mantenimientos.“
No se trata solo de mejorar la apariencia física; también de elevar la seguridad y autoestima de quienes tienen complejos. En Baskuñana Peluqueros, apuestan por las prótesis capilares como un complemento más, un accesorio de moda que permite a sus clientes lucir el look que deseen sin preocuparse por las opiniones de los demás. Para garantizar la comodidad y la intimidad de nuestros clientes, disponen de dos salas privadas dedicadas exclusivamente a la realización del servicio y los mantenimientos.
Después de dos años ofreciendo este servicio, creen firmemente que “las prótesis capilares han llegado para quedarse, que ya forman parte de uno más de nuestros servicios, y estamos convencidos de que van a formar parte de la peluquería del futuro“.
El crecimiento obtenido por su salón estos dos últimos años con el servicio las prótesis capilares ha sido de un 15% de la facturación total. “Al año, un cliente puede consumir de dos a tres piezas dependiendo de los cuidados que le dé, con una media de unos 20 mantenimientos anuales. Nos estamos planteando la posibilidad de ofrecer una cuota completa anual o semestral donde vaya todo incluido, ya que cada vez más clientes solicitan este servicio, asegurándonos así todas las visitas de ese cliente durante el año,” explica Antonio.
Un dato interesante a tener en cuenta al introducirlo en el salón es la rentabilidad del servicio. Por poner un ejemplo, si un salón tuviera 20 clientes de prótesis, realizaría una media de 400 servicios de mantenimiento anuales y unas 50 colocaciones completas anuales aproximadamente… ¡solo con 20 clientes! En este sentido, desde Baskuñana nos aseguran que “los clientes de prótesis están dispuestos a desplazarse hasta 100 km de su lugar de residencia para visitar una peluquería especializada, siendo los clientes más fieles si el trabajo realizado es de calidad“.
Los precios de prótesis y colocación rondan entre los 450 y los 700 euros, con mantenimientos valorados en 60 euros. El tiempo medio de la colocación completa, incluyendo la fabricación del molde e integración del corte, es de unas dos horas y media, mientras que los mantenimientos duran aproximadamente una hora y cuarto.
Para Baskuñana Peluqueros todo comenzó como muchas de sus iniciativas, con un reto divertido y desafiante que se lanzaron a conquistar. Durante la pandemia, Antonio observó un fenómeno interesante: videos de personas transformando su aspecto gracias a las prótesis capilares. “Después de formarme como Técnico Especialista en Prótesis Capilar y probar el producto de primera mano, haciendo yo mismo de modelo y viviendo la experiencia (20 años con la cabeza completamente afeitada) poniéndolo a prueba, y sufriendo la montaña rusa emocional de dar el paso, puedo decir que ha sido uno de los mejores servicios que hemos incorporado en nuestro salón“, asegura entusiasmado. “No solo mejora la imagen y cambia el estilo, sino que también eleva la autoestima y la confianza en uno mismo. Estamos encantados de ofrecer esta solución que transforma vidas y permite que nuestros clientes se sientan seguros“, concluye Antonio.